domingo, 2 de octubre de 2016

Distribución de la Información Geoespacial

Como ya he comentado en otras entradas, los Sistemas de Información Geográfica son una fuente (casi) inagotable de información para nuestro negocio, siempre y cuando el proceso de creación y actualización de la información esté correctamente implementado, y los usuarios y partes implicadas, mantengan la comunicación con el departamento responsable de actualizar la base de datos GIS.

Prácticamente cualquier información referente a un activo físico puede ser almacenada en una base de datos GIS, aunque en algunos casos no sea el método más eficiente, y puede hacerse accesible prácticamente al instante en cualquier lugar (aplicaciones de escritorio, dispositivos móviles, entornos web...).

Hasta aquí todo es muy bonito y aunque estamos ante una herramienta con usos casi ilimitados en la gestión y análisis de la información geoespacial, por supuesto tiene inconvenientes.

Como casi todos los programas informáticos del mercado, desde hojas de cálculo como Excel hasta Sistemas de Planificación de Recursos Empresariales como SAP o Maximo, requieren de una serie de conocimientos que no se terminan en la práctica y utilización del software, sino que se basan en la experiencia y conocimientos más profundos, de las capacidades y funcionalidades del Software, de la formación académica previa, y de cómo se pueden plasmar todos ellos dentro del campo en el cual queramos aplicarlo.

Al igual que no se puede decir que un novelista es alguien que se limita a utilizar un procesador de texto, sería un error decir que un profesional de los Sistemas de Información Geográfica es alguien que solo produce mapas (por desgracia aún hay mucha gente que piensa de esta manera)

Así pues, y aunque alcanzar un nivel básico de uso de un SIG, debería estar al alcance de cualquiera que le dedique un poco de tiempo, en muchas ocasiones nos encontramos con que esto no sucede, y se hace necesario el empleo de otras herramientas y formatos para hacer llegar la información a los potenciales consumidores de información geoespacial.

En otros casos la información ha de ser accesible, sintética, y fácilmente comprensible para los responsables de departamentos estratégicos encargados de la toma de decisiones.

Llegados a este punto, se puede considerar que ya habremos claudicado, y estaremos buscando nuevas formas para distribuir la información. La primera y más inmediata es la creación de mapas en formato papel o PDF. Estos han de ser claros y enfocados al objetivo que se pretende representar, manteniendo la información necesaria, eliminando la superflua y remarcando la fundamental. En cuanto al formato PDF se pueden incluir ciertas funcionalidades de los GIS, como el manejo de capas y la inclusión de atributos.

La segunda, y no menos importante, es el análisis de la información alfanumérica que acompaña a la información geográfica. Con el uso de hojas de cálculo o bases de datos externas al GIS, se pueden realizar análisis muy diversos y gráficos para ayudar a comprender mejor los datos que yacen bajo la información geográfica.

En la siguiente entrada hablaré de los  "Excel Dashboards", y el uso de gráficos dinámicos partiendo de la información tabular de una capa GIS. Si bien es verdad que las últimas versiones de ArcGIS, están centrándose mucho en estos aspectos, bajo mí punto de vista, aún no se pueden comparar con las funcionalidades que aporta el software de Microsoft. En cualquier caso aquí dejo un enlace para conocer más a fondo el uso de Dashboards en ArcGIS, y no descarto hacer una entrada en el futuro ahondando más en este asunto.


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